09 de Febrero de 2017
Se consolida venta de vivienda por inversión en Colombia

Aunque la mayoría de las familias que adquieren viviendas nuevas lo hacen para habitarlas, también hay un grupo de personas cuyo interés en comprarlas por negocio sigue en aumento.

Según el consultor de banca de inversión, César Llano, algunos lo hacen porque desean madurar su capital por la vía de la finca raíz o porque, a corto plazo, prefieren comercializar y alquilar el bien adquirido.

 

Para confirmar la tendencia, vale destacar la encuesta realizada por la regional Bogotá-Cundinamarca de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) entre septiembre y octubre del 2016 a 309 hogaresvisitantes a salas de venta, aún con intención de compra, que tiene el comparativo con el año inmediatamente anterior. (Lea también: Política de vivienda asegura recursos hasta el año 2026)

 

Al contrastar los resultados para la capital (que sirve de referente porque participa con más de 40 por ciento de lo que se vende en el país), no hay mayor variación en el uso que las familias le darían al inmueble si lo compran, ya que el 85 por ciento, en promedio, lo habitaría.

Por su parte, los interesados en arrendarlo o revenderlo pasó de 13,5 por ciento en el 2015 a 12,4 por ciento el año pasado, en el periodo analizado. Vale aclarar que en el 2015 la encuesta se hizo a 360 hogares.

Otros datos relevantes

Camacol también reveló otra encuesta hecha por primera vez, y en este caso posventa, realizada en octubre del 2016 a 200 hogares a los cuales se les entregó una casa o un apartamento en los últimos doce meses, a julio del 2016.

Los resultados para la capital volvieron a ubicar en la punta de la lista a quienes compraron la vivienda para habitarla: 85 por ciento. Sin embargo, esta vez quienes la adquirieron para alquilarla o venderla pasó a 20 por ciento. Y este año ese número podría subir, si se tiene en cuenta que, por ejemplo, el subsidio a la tasa hipotecaria que impulsa el Gobierno permite adquirir una segunda vivienda en el rango de precios de 99,7 a 247 millones de pesos. Incluso, las proyecciones de ventas en este segmento son de 13,2 por ciento, según Camacol.

De hecho, el Ministerio de Vivienda ha movilizado 50.000 cupos para respaldar la adquisición de esta oferta desde el 2016, de los cuales se han desembolsado 17.277, aunque no hay un dato que revele cuántos han invertido en una segunda casa.

Aun así, el presidente de la junta directiva de la Lonja de Propiedad Raíz de Bogotá, Andrés Mantilla, considera que en un entorno complicado para la economía, la vivienda “sigue siendo una inversión atractiva y segura, y eso se ve no solo en las tres posibilidades: disfrutar el inmueble, arrendarlo o venderlo tras la valorización”.

Según el directivo, contra el rendimiento anual que ofrecen títulos y otros papeles, que puede ser del 6 por ciento, la finca raíz da una rentabilidad similar a través de los cánones de arrendamiento, a la que se le suma un promedio anual de 5 a 7 por ciento, producto, precisamente, de esa valorización “lo que representa una ganancia de más del doble”.

En este entorno valdría hacer una cuenta final de inversión: si el nuevo dueño la quiere alquilar tras la entrega, una proyección más moderada se podría hacer con base en el Índice de Precio de Vivienda Usada del Banco de la República del tercer trimestre del año pasado, que frente al mismo periodo del 2015 fue de 2,4 por ciento en términos reales.

 

 

http://www.eltiempo.com/economia/sectores/venta-de-vivienda-por-inversion-en-colombia/16801033?_